TrámitesNoviembre 2026•7 min de lectura

Transferencia abierta de vehículos: qué es y cuáles son los riesgos para las automotoras

Algunas automotoras reciben autos para venderlos sin inscribirlos a su nombre. Te explicamos qué es la transferencia abierta y qué riesgos implica para la automotora y para el propietario original.

Autosafe
Equipo Autosafe
Especialistas en el mercado automotriz chileno
Compartir:

En el mercado de los autos usados existen distintas formas de concretar una compraventa. Una de las prácticas que utilizan algunas automotoras es la llamada transferencia abierta, una modalidad en la que reciben un vehículo para comercializarlo, pero no realizan inmediatamente el cambio de propietario en el Registro Civil.

Aunque puede parecer una alternativa conveniente para agilizar las operaciones y reducir costos, también implica riesgos legales y comerciales que tanto las automotoras como los propietarios deben conocer antes de utilizarla.

¿Qué es una transferencia abierta y por qué se utiliza?

La transferencia abierta consiste, en términos generales, en recibir un vehículo para venderlo sin inscribirlo previamente a nombre de la automotora. De esta manera, el automóvil permanece registrado a nombre de su propietario original mientras se busca un comprador.

¿Por qué algunas automotoras utilizan esta modalidad? Principalmente, para evitar realizar dos transferencias consecutivas: primero, desde el propietario original hacia la automotora y, posteriormente, desde la automotora hacia el comprador final.

Esto permite evitar una inscripción intermedia, la incorporación de un propietario adicional en el historial del vehículo y los costos e impuestos asociados a una segunda operación.

Desde el punto de vista comercial, puede parecer una solución práctica. Sin embargo, hay un detalle fundamental: mientras no se concrete e inscriba la transferencia, el propietario original continúa figurando como titular del vehículo en el Registro de Vehículos Motorizados.

Y ahí comienzan los riesgos.

¿Qué riesgos enfrenta el propietario que entrega su vehículo?

Cuando una persona deja su auto en una automotora bajo esta modalidad, entrega la tenencia material del vehículo, pero no necesariamente deja de figurar como su propietario legal.

Esto significa que, durante el período en que la automotora busca un comprador, pueden ocurrir situaciones que compliquen o incluso impidan concretar la transferencia.

1. Pueden aparecer embargos o limitaciones al dominio

Imaginemos que una persona entrega su vehículo a una automotora y acuerdan realizar la transferencia cuando aparezca un comprador.

Durante ese tiempo, el propietario original podría enfrentar una situación judicial que termine en un embargo del vehículo o en una prohibición de enajenar.

Si alguna de estas restricciones queda inscrita, la automotora podría encontrarse con un vehículo que ya no puede transferir libremente al comprador final. Para concretar la operación, primero será necesario resolver la limitación correspondiente.

Esto puede significar demoras, gastos adicionales y conflictos entre las partes. Si quieres entender mejor estas anotaciones, revisa en qué se diferencian las multas, la deuda TAG y las limitaciones al dominio.

2. El propietario puede quedar inscrito como deudor de pensión de alimentos

Otro riesgo importante tiene relación con las obligaciones personales del vendedor.

Por ejemplo, una persona entrega su vehículo a una automotora y, mientras se encuentra en exhibición o en proceso de comercialización, queda inscrita en el Registro Nacional de Deudores de Pensiones de Alimentos.

Esta situación puede afectar directamente la transferencia. La legislación establece que, si el vendedor tiene una inscripción vigente en dicho registro, la compraventa del vehículo queda sujeta a condiciones especiales para asegurar el pago de la deuda alimenticia.

En estos casos, puede exigirse que una parte del precio de venta sea retenida y destinada al pago de las pensiones adeudadas, o que se establezcan las garantías contempladas en la ley.

Por lo tanto, una operación que parecía estar lista para concretarse puede terminar retrasándose o requiriendo condiciones adicionales.

3. El propietario puede verse involucrado en accidentes o problemas derivados del uso del vehículo

Este es uno de los riesgos que más se deben considerar.

Mientras el automóvil siga inscrito a nombre del propietario original, este mantiene esa calidad frente al Registro de Vehículos Motorizados.

Si durante ese período el vehículo es utilizado por un trabajador de la automotora, un potencial comprador o un tercero y ocurre un accidente, pueden surgir responsabilidades legales para las personas involucradas.

El artículo 169 de la Ley de Tránsito contempla la responsabilidad del conductor, del propietario y de quien tenga el vehículo a cualquier título, según las circunstancias y las excepciones que establece la propia normativa.

Por eso, entregar las llaves y dejar el vehículo en una automotora no significa que el propietario original quede automáticamente desvinculado de todas las consecuencias legales relacionadas con su uso. Conoce más sobre los riesgos de no transferir un auto al venderlo.

¿Qué riesgos enfrenta la automotora?

La transferencia abierta tampoco es una práctica libre de riesgos para quien recibe el vehículo.

Aunque la automotora tenga el automóvil físicamente, lo mantenga en exhibición y se encargue de encontrar un comprador, no necesariamente tiene el dominio inscrito a su nombre.

Esto genera una dependencia importante del propietario original y puede complicar la operación si aparecen nuevos antecedentes durante el período de comercialización.

Entre los principales riesgos se encuentran:

  • Imposibilidad de concretar la venta: puede aparecer un embargo, una prohibición de enajenar u otra limitación que impida inscribir al comprador final.
  • Dependencia del propietario original: para cerrar la operación puede necesitar su participación, documentación o colaboración.
  • Problemas ante accidentes: si la automotora tiene la tenencia del vehículo y ocurre un accidente, también puede verse expuesta a responsabilidades legales.
  • Conflictos con el vendedor: pueden surgir desacuerdos sobre el precio, los plazos, la devolución del automóvil o las condiciones de venta.
  • Costos y pérdidas comerciales: si la transferencia queda bloqueada, la automotora puede tener recursos inmovilizados, gastos de almacenamiento y una operación que no logra cerrar.

En definitiva, la automotora asume riesgos sobre un vehículo cuyo dominio todavía no está inscrito a su nombre.

¿Por qué revisar los antecedentes al recibir un vehículo no es suficiente?

Una de las precauciones habituales al recibir un auto usado es revisar su historial y comprobar que no tenga prendas, embargos, prohibiciones u otras limitaciones que impidan su transferencia.

Sin embargo, existe una diferencia importante entre revisar los antecedentes al momento de recibir el vehículo y mantenerlo durante semanas o meses sin completar el cambio de propietario.

La situación legal del vehículo y de su propietario puede cambiar durante ese período.

Por ejemplo, un automóvil puede estar completamente habilitado para transferirse el día en que ingresa a la automotora, pero posteriormente quedar afectado por una nueva restricción. Lo mismo puede ocurrir con la situación personal del vendedor.

Por eso, una revisión inicial no elimina los riesgos que pueden aparecer mientras la transferencia permanece pendiente. Es importante volver a verificar los antecedentes antes de concretar la operación con el comprador final, por ejemplo, solicitando un nuevo Certificado de Anotaciones Vigentes.

¿Cómo reducir los riesgos de una transferencia abierta?

Si una automotora decide trabajar con esta modalidad, es fundamental que establezca medidas para proteger tanto su operación como al propietario que entrega el vehículo.

Algunas recomendaciones son:

  • Revisar los antecedentes antes de recibir el auto: comprobar que no existan prendas, embargos, prohibiciones u otras restricciones.
  • Formalizar el acuerdo por escrito: establecer las condiciones de entrega, comercialización, custodia, devolución y responsabilidades de cada parte.
  • Definir quién puede utilizar el vehículo: limitar su uso a las actividades autorizadas y establecer controles sobre quién tiene acceso a las llaves.
  • Establecer plazos claros: evitar que el vehículo permanezca indefinidamente en esta situación.
  • Verificar nuevamente antes de vender: consultar los antecedentes del vehículo y del propietario antes de cerrar la transferencia.
  • Contar con asesoría legal: revisar que los contratos y procedimientos utilizados sean adecuados para la modalidad de comercialización.

Estas medidas ayudan a gestionar los riesgos, pero no eliminan las posibles consecuencias de mantener el vehículo inscrito a nombre de otra persona.

¿Vale la pena evitar una doble transferencia?

La transferencia abierta puede parecer una alternativa atractiva para reducir costos y simplificar la comercialización de vehículos usados. Sin embargo, el ahorro de una segunda operación debe evaluarse frente a los riesgos que implica mantener el automóvil inscrito a nombre de su propietario original.

Un embargo, una prohibición de enajenar, una inscripción en el Registro de Deudores de Pensiones de Alimentos o un accidente pueden transformar una operación sencilla en un problema legal y comercial para ambas partes.

Para las automotoras, especialmente aquellas que están comenzando en el rubro, es importante entender que recibir un vehículo para venderlo no significa necesariamente tener su propiedad legal.

Antes de utilizar una transferencia abierta, es fundamental conocer sus implicancias, establecer acuerdos claros y evaluar los riesgos de cada operación. Ahorrar una transferencia no necesariamente significa realizar una compraventa más segura.

¿Vas a recibir o vender un auto usado? Revisa sus antecedentes antes de recibirlo y vuelve a verificarlos antes de cerrar la venta. Revisar un auto →

Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoría legal ni tributaria. Las responsabilidades y consecuencias de cada operación dependen de sus circunstancias particulares. Se recomienda consultar con un profesional antes de implementar esta modalidad.

Autosafe

Equipo Autosafe

Somos un equipo de especialistas en el mercado automotriz chileno. Creamos guías, herramientas y recursos para ayudarte a tomar mejores decisiones con tu vehículo.

No te pierdas las próximas guías

Recibe artículos como este directamente en tu correo. Sin spam.

Al suscribirte aceptas nuestra Política de Privacidad. Puedes darte de baja cuando quieras.

Más artículos que te pueden interesar